Procuramos dotar a nuestros juguetes de movimiento. No funcionan con pilas, no. Pero hacen cosas increíbles para solo ser unos trozos de madera unidos. Mejor verlo, las palabras no les hacen justicia.


Aquí tenemos al Aupabolas. Un circuito sin fin en el que las bolas corren, se adelantan, se atrasan y, lo más increíble, ¡suben escaleras!


Como bien dice el vídeo, este el el sueño de cualquier juguete, y casi el de todo hombre. En la fuerza de las manos va la altura del vuelo.


Los monos son trepadores, ya sea en árboles, lianas, edificios, cuerdas... Este se entrena para cuando sea mayor.


Los caminantes, aquí el conejo, bajan la rampa sin ayuda de cuerda, ni pilas, ni nada. Ellos solitos. ¿Será que no les gustan las alturas?


Nuestros productos son totalmente artesanales. A veces, incluso las máquinas que usamos para cortar también lo son. Aquí está la cortadora de pelo que siempre nos acompaña en nuestro stand en ferias y mercados. 


Esto es pura magia, en una cajita tan chiquita cabe la enormidad del mar.


El clásico Maromero. Pero nosotros le hemos dado un aire más moderno. Eso sí, las acrobacias son increíbles.